¿Por qué es tan difícil competir contra China?

Por: Joshua T. Céspedes | Director de ES Leander

Con el término de la guerra fría el mundo vio perecer el viejo orden bipolar frente a un occidente vigoroso, los valores democráticos que ayer se mostraban irrebatibles frente al comunismo soviético, hoy después de tres largas décadas se ven amenazados por la aparición de potencias emergentes. El ascenso de la República Popular de China en el panorama internacional ha puesto en aprietos a las Democracias occidentales.

¿Por qué es tan difícil competir con China en el escenario político internacional? Por la naturaleza de su régimen político.

Mao Zedong – Padre de la Revolución Comunista en China

La naturaleza y el estado de la política internacional son resultado de las ambiciones e intereses de cada uno de los países que hacen parte de ella. La ausencia de un poder central que regule efectivamente las relaciones internacionales hace de la anarquía, el concepto más ilustrativo para muchos académicos y especialistas.

En un escenario tan complejo como este, China tiene una ventaja sobre el resto de la comunidad internacional y en especial sobre occidente. Su régimen de partido único bajo el control del Partido Comunista no permite la disidencia política, por lo que consecuentemente la política exterior del gigante asiático se reduce exclusivamente a los intereses de su liderazgo político a diferencia de las democracias occidentales, donde la política exterior refleja el debate de las fuerzas políticas y en consecuencia el consenso de los intereses de su población.

Cumbre del G-7 en el año 2018

Bajo el control del Partido Comunista de China no hay espacio para el debate de las fuerzas políticas, un claro ejemplo de ello es su trato frente a las protestas de las fuerzas democráticas en Hong Kong, quienes amenazan constantemente su autoridad y en consecuencia la homogeneidad de su política interna y externa. Trato que además se extiende a sectores ajenos de la vida política como es el caso del mercado.

Las fuerzas del mercado y el capital extranjero responden en gran medida a los intereses y reglas del Partido Comunista. Su férreo control sobre la prensa ha sido catalogado por especialistas como dominante y reservado para el monopolio estatal.

He aquí la encrucijada de las fuerzas occidentales, ¿Cómo hacer frente a estos actores?

El auge del liderazgo de China en el mundo ha marcado una ruptura al orden global y con ello una guía para pequeños Estados que desencantados o indiferentes de las prácticas occidentales recurren a Rusia y a China como aliados claves en materia política y económica.

¿Puede un occidente democrático competir bajo estas condiciones o resulta necesario un cambio de estrategia frente al avance de un nuevo orden en materia internacional?

Sea cual sea la respuesta, no hay lugar a dudas que estas condiciones políticas favorecen a China y lo transforman en un competidor fuerte dentro de la comunidad internacional, pues su indetenible avance ha mermado la capacidad de acción de las fuerzas occidentales en muchos escenarios claves y de su interés geopolítico.

Fuentes de referencia e interés:

https://russiancouncil.ru/en/analytics-and-comments/columns/culture-and-international-relations/the-media-system-within-and-beyond-the-west-australian-russian-and-chinese-media/

https://www.fpri.org/article/2021/01/exit-from-a-sparse-hegemony-central-asias-place-in-a-transforming-liberal-international-order/

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